Las telecomunicaciones se abarataron el
2,6% para las empresas el pasado año. Eso supone que las compañías se
vieron favorecidas por este descenso en mayor medida que los hogares,
porque éstos se beneficiaron de una rebaja del 1,4%.
Lo desvela el Instituto Nacional de Estadística en un informe publicado
en la revista "Índice", editada en colaboración con la Universidad
Autónoma de Madrid.
Bienes y servicios relacionados con la telecomunicaciones son, en la
práctica, los únicos -junto con los productos
electrónicos e informáticos- que están bajando de precio de forma
continuada en los últimos años. Los usuarios desconfían de este
descenso, porque cada vez pagan más en su factura telefónica.
Es consecuencia de que la utilización crece a mayor velocidad que las
tarifas. Lo prueba el descenso de los ingresos que las compañías
obtienen por cada minuto.